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domingo, 16 de agosto de 2015

LA DINASTIA DE LOS BEDOYA

LOS MÚSICOS PARRANDEROS
(Nota tomada del libro “El Cancionero  - Los 100 mejores temas de música de carrilera” realizado por Radio Paisa en 1994)

JOAQUÍN Y AGUSTÍN BEDOYA

Oriundos de Frontino (Antioquia), Agustín y Joaquín Bedoya Gómez forman parte, junto con su hermano José Ángel, de la famosa dinastía de "los Bedoya", un trío de talentosos músicos encargado de enriquecer, a lo largo de los años y sin bajar nunca la guardia, el ambiente decembrino y, en particular, el género bailable con sus temas picarescos y de gran acervo popular.

Agustín nació en 1936. Desde muy joven hizo parte del conjunto de su hermano José A. (famoso por versiones como "El conductor" y "El mecedor"), en calidad de corista y ejecutante de la guacharaca, instrumento de percusión característico en la música bailable campesi­na.

Se ha destacado especialmente como cantante, contan­do entre los temas que lo han hecho famoso "El ratón", llevado al disco alrededor de 1956, además de "Los gotereros" y otros números de la autoría de José Muñoz y Gildardo Montoya, en quien centra -en forma exitosa- su itinerario musical. A él también pertenecen piezas tan importantes como "Los de corbata", "Buenos días año nuevo" y, más recientemente, "Las piponchas". Actual­mente reside en el municipio de Bello, donde trabaja para una fábrica textil.

Joaquín Bedoya nació en 1943. Guitarrista, compositor e intérprete, ha sobresalido al igual que sus hermanos en todo el ámbito nacional. A la manera de sus congéneres, su repertorio, no sólo fonográfico, abarca numerosas canciones cuya composición se debe al tristemente fallecido maestro Gildardo Montoya, de quien fue com­pañero inseparable.

Grabaciones suyas se encuentran en diferentes disqueras, como Victoria, Metrópoli y Fuentes, particula­rizando su estilo en las épocas navideñas.

Según comenta el poeta y periodista Oscar Sutero, la primera grabación de Joaquín Bedoya (donde exhibía ya su singular swing) se denominó "El entierro",  y se publicó aproximadamente en 1960. Entre sus canciones más conocidas viene al caso mencionar: "El corbata gasta­dor", "El doctor sardinero", "El farol borracho", "El ñanga, ñanga", "El doctorótico", "La bicicleta de Lola", y "El fiambre de Estela".

Joaquín Bedoya, al lado de Adriana Holguín y José Muñoz, también ha integrado el peculiar conjunto "Los Raros", artistas exclusivos de Discos Victoria, agrupa­ción bautizada así en 1975 por el tantas veces citado, e importante representante de la música festiva, Gildardo Montoya. A ellos pertenecen importantes piezas como: "El lamento del pasajero", "El lamento de las sirvientas", "Conociendo a Medellín", "Lamentando el matrimonio",

Hoy en día, reside en el municipio de Itagüí, y se desempeña como encargado del corte (importante mo­mento en el proceso de producción del disco), en la mencionada fábrica para la cual graba.


JOSÉ ÁNGEL BEDOYA GÓMEZ

Según los diccionarios, el término "parranda" designa, familiarmente, los jolgorios, fiestas o jaranas, usándose, en el mayor de los casos, en la frase andar de parranda.

De ahí que, por lo general, despierte en nosotros la idea de un grupo o cuadrilla de músicos, que salen en horas de la noche tocando instrumentos de cuerda y percu­sión, o cantando por el mero hecho de divertirse.

Y es en este sentido que acostumbramos referirnos a las canciones o tonadas "parranderas" como aspecto alegre de nuestra música campesina aunque, ocasionalmente, su contenido trascienda lo picaresco hasta alcanzar el terreno de la denuncia o el testimonio social, por ejemplo "Los políticos mentirosos" o "Me cortaron los servicios", puesto que al tener sus raíces en el corazón del pueblo resulta más que obvio un tratamiento en ella no sólo de sus vivencias afectivas o sus tradiciones si no, y por igual, de la mención de sus carencias, conflictos y sufrimien­tos.

Pero si nos mantenemos en el campo de lo jocoso y dicharachero, nadie representa mejor esta línea artística que el iniciador de las tantas veces mencionada "dinas­tía de los Bedoyas". Como es obvio, este preámbulo nos sirve para recordar a José A. Bedoya, hermano mayor de Agustín y Joaquín.

Nació José Ángel en Frontino, el 26 de enero de 1934, pobla­ción localizada al occidente del departamento de Antioquia, donde se inició desde muy joven en las lides musicales. Fue artista exclusivo de discos Lyra de Sonolux, empresa en la que -a partir de 1954- impuso temas como "El mecedor", "Diez años de plazo", "El negro picante", "El malicioso", "El conductor", "Doña Pola" y "La venezolana".

Entre sus más asiduos acompañantes figuraron, el falle­cido bajista Jesús María Vanegas Colorado (quien na­ciera en Concordia, Antioquia, en 1927); José Muñoz, guitarra marcante; Agustín Bedoya, coro y guacharaca; Neftalí Alvarez, guitarra marcante y coros; y Jairo Gómez, bongó.

También trabajó José Ángel Bedoya Gómez, en algunas grabaciones con Miguel Ángel Puerta (director artístico de Discos Victoria, conocido con el seudónimo de Miguel Ángel Nova), y Joaquín Acevedo. Se dio a conocer con obras del compositor Arturo Ruíz del Castillo, igualmen­te distinguido con el seudónimo de Pancho del Prado, actuando en recordados programas radiales de la épo­ca, entre los que es imprescindible citar "La hora Coltejer", de La Voz de Antioquia.

Aunque pocos lo mencionan, no debemos olvidar su trabajo en calidad de intérprete de canciones sentimen­tales del género guasca, llegando a figurar en destaca­dos grupos de "estudio", o sea en salas de grabación, al estilo de Los Alegres Muchachos o el dueto Neftalí y José, con los cuales grabó las inolvidables canciones "Todo es engaño" y "No me doblego".

Desde 1972, reside en los Estados Unidos, donde sigue ejerciendo con notable éxito su actividad musical

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