INSTRUCIONES

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jueves, 27 de enero de 2011

ALFONSO MURIEL


Biografía de Alfonso Muriel

A medida que yo avanzaba en esta investigación sobre la música parrandera, muchos de los compositores y cantantes me decían:

—¿Usted no ha entrevistao a Muriel?

—Yo canté varios temas de Muriel.
Entonces pregunté quién era Muriel, y me contestaron que era un autor prolífico, bohemio, gozador de la vida, pero que ahora era invidente; entonces la amable encargada de SAYCO en Medellín —Doña Gloria Madrid—, me consiguió una entre­vista con este hombre de color, misterioso, que vive en las tinie­blas visuales, pero que con su pensamiento es muy lúcido, aunque en el fondo parece un poco triste.

Cinco minutos después de mi llegada a las oficinas de SAYCO en Medellín, apareció en la puerta de éstas, un hombre alto, negro, todo vestido de blanco, con lentes oscuros, de saco y corbata y que saludaba sin saber a quién; era conducido por una dama bien vestida y que sonreía muy amablemente; después de darme la mano, este hombre de color me dijo:

—Mucho gusto, soy Alfonso Muriel

Y a medida que fuimos conversando se adivinaba en él, aquel hombre de antes: bebedor, parrandero, mujeriego, enamorado de la vida y con un gusto inmenso por todo lo que fuera placer.

Y así comenzó Don Alfonso:

"Mi nombre completo es Luis Alfonso Muriel Londoño, na­cido el 26 de julio de 1924 en la población de Sopetrán, departa­mento de Antioquia. Mi papá se llamaba Severiano Muriel, y mi mamá Eva Tulia Londoño; mi papá fue casado dos veces, pues cuando mi mamá murió él se volvió a casar; del primer matrimo­nio quedamos tres hijos, y del segundo quedaron otros tres.

El abuelo mío paterno, Hermenegildo Muriel, fue músico, tocaba violín en forma profesional y lo hacía tan bien, que llamaba a la gente por el nombre con el violín, y pedía un traguito de aguar­diente también con el violín; y como que lo solicitaban mucho de Antioquia y de todos esos pueblos, porque tocaba muy bien; cla­ro que yo ni lo conocí.

A mí desde pequeño me gustaban mucho los versos y la poesía y muchas canciones de esas que le gustaban a mi papá, como FLORES DEL PASADO, LA ENREDADERA, LIMOS­NA DE AMOR y otras que él cantaba o tarareaba en la casa.

El ambiente en mi casa era bueno a pesar de que mi mamá murió cuando yo tenía tres años; sigo entonces a cargo de mi apá que se vuelve a casar cuando yo contaba seis años.
Yo estudié en la escuela de una vereda de Sopetrán, pues mi papá era mayordomo de una finca que se llamaba Guayabal, y que era cercana a Sabanazo, a orillas del río Aura.

Mi papá había fallecido en 1945, entonces yo me vine para Puerto Berrío, y allá el Ejército me cogió para que pagara el Ser­vicio militar, que por cierto me tocó pagarlo en la querida ciudad de Manizales, cuando en esa época solo pagábamos un año. Des­pués de pagar el cuartel, me vine para Medellín y me coloqué a trabajar en la Policía Departamental donde permanecí sólo seis meses; y en ese tiempo es que empiezo a componer.

Yo quedé ciego totalmente, el 1° de enero de 1955; en el ojo izquierdo me pegué un golpe y lo perdí, y como al mes me dio un glaucoma en el derecho, que ese si me dejó ciego.

La primera canción que yo compuse, la canté yo mismo y se llama BRINDO POR MI MADRE, grabada en sello Silver, y sonó por toda parte, no había traganíquel donde no sonara; esto me dio ánimo para seguir componiendo.

No le vamos a poner mucho, pero yo he compuesto —más o menos—, un poco más de mil canciones.

BRINDO POR MI MADRE —como le decía—, se vendió bastante; pero con letra mía y música de Luis Eduardo Gutiérrez, sonaron mucho MI CONSUELO, LEJOS DE TU AMOR y HONDA TRISTEZA, interpretadas por LAS ESTRELLITAS; y uno que fue gran éxito compuesto por nosotros dos e interpre­tado por LOS CHAMAQUITOS, fue EL CORRIDO DE CHESSMAN, que fue hecho cuando en aquella época mataron a Caryl Chessman.

En la música parrandera siempre tengo algunas canciones, como EL AVISPAO que la canta Líbardo Álvarez.... y me pare­ce que José Muñoz también; compuse LOS AMARRAOS y un tema llamado LA INYECCIÓN, que fue interpretado por el can­tante costeño José María Peñaranda hace muchos años, y que también lo tienen LOS HERMANOS AMAYA.

Fuera de estos artistas a mí también me grabaron, la difunta Lucha López, LAS HORMIGUITAS, Joaquín Bedoya quien me cantó TRES PLANAZOS y otras que no recuerdo; José A. Bedoya me grabó NO ME EMPEÑE EL ANILLITO, SIGO PARRANDEANDO, ENDEREZANDO CACHOS y.... José Muñoz me grabó bailable CONSÍGASE OTRA y la ranchera S1 ME PASO DE COPAS.... y demás que otras que en este momento no recuerdo.

Yo he sido es compositor, porque a pesar de que el primer tema que yo canté se vendió mucho, no lo volví hacer; ¿y por qué no volví a cantar?,.... por esas cosas de la vida.

Yo fui compositor exclusivo en discos Fuentes por casi cua­tro años, y si a mí me encargaban una composición, yo no tenía inconveniente en hacerla; pero ha habido muchas canciones que yo las he hecho porque me inspiré en algo, como la primera que hice, BRINDO PORMI MADRE, hecha pensando en mi mamá.

LOS AMARRAOS fue una canción que hice como por des­quitarme de una que grabaron Neftalí Álvarez y esos de la misma gallada de José Muñoz, que compusieron algo que decía:

Nos tratan de gotereros
porque estamos en la esquina
con Luis Carlos y Muriel tomando hasta gasolina....

José Muñoz debió haber sido el compositor de esto, enton­ces yo llegué y.... tan, tan, les compuse LOS AMARRAOS.

A mí me gustaba mucho la música de Guillermo Buitrago, y me gusta todavía, pero yo nunca para componer me basé en la música de él, pues mi música es muy distinta.

Las casas disqueras no me han pagao bien, pues solamente por BRINDO POR MI MADRE debieron darme mucha plata, y yo no la vi.... no apareció; primero me dieron 400 pesos, y des­pués por insinuación de Don Alfredo Diez, me dieron otros 300, y recuerdo que el que liquidaba allá era Leonardo Alzate; Anto­nio Posada, el de EL GRILLO, QUE LO DIGA ELLA, INÉS VENITE PA CA, me contaba lo mismo, que lo liquidaban muy mal.

Antonio Posada era un hombre de regular estatura, blanquito, de bigote, jugaba billar, era buen carambolero y le gustaba bastante el aguardientico; cuando no tenía plata pa' tomar, entones iba al hotel y sacaba las culebras, pues era culebrero y con eso y una pomada que'l mismo preparaba dizque aliviaba a la gente.... pero yo creo que no alivió a ninguno.

A mí me gustaba el aguardientico, o mejor.... todavía me gusta, y todavía me tomo los míos.

Entre los compositores de aquel tiempo, recuerdo uno que fue muy amigo mío, Luis Eduardo Castro, que era conocido como Vega del Río, un gran compositor que como que murió de asfixia; y recuerdo cómo un domingo yo me fui a visitarlo a su casa, por­que estaba muy enfermo, y antes de llegar a ésta vi unos carteles de esos que ponen las funerarias, donde anunciaban que Vega había muerto, entonces arrimé hasta la casa y ahí lo estaban ve­lando; Vega del Río fue muy amigo mío.

Arturo Ruiz del Castillo, otro gran compositor que le puso música a mi tema BRINDO POR MI MADRE, y al respaldo de éste llamado AMÉ Y FRACASÉ.

Últimamente me ha ido mejor con la música bailable que con la música fría; porque la canción LA INYECCIÓN, fue sacada en España por LOS HERMANOS AMAYA, con el nombre de QUE TE LA PONGO; también la grabó un conjunto mejicano.... ¿GARIBALDI?, y Lucho Argaín con LA SONORA DINA­MITA. Las regalías por estas canciones me las paga Sonolux, que es la que administra mis derechos.

En la música parrandera me han gustao mucho José A. Bedoya y Leonel Ospina, que eran dos muy buenos punteros, junto con Manuel Suescún y Arcesio Salazar.

Luis Eduardo Gutiérrez le puso música a muchas obras mías, cuando yo era exclusivo de Fuentes.

Yo grabé en La Voz de Antioquia, directamente al acetato y con un solo micrófono; uno se equivocaba y se dañaba un acetato, se equivocaba otro y se dañaba otro acetato.... y así sucesiva­mente.

En el bar Canadá nos reuníamos todos los músicos y can­tantes; recuerdo que el dueño era un señor Don José y allí usté veía a, León de la Roca, Vega del Río, Arcesio Salazar, Alfonso Muriel, Miguel Ángel Nova, Leonel Ospina.... y muchos más.

León de la Roca era un compositor, y cantante también, que tenía temas que los vendió mucho, y cuyo nombre de pila era Leonel Grisales.

Carlos Muñoz fue muy amigo mío, y en cierta oportunidad le preguntaron por las casas disqueras y como que dijo que no pa­gaban bien.... y por ese motivo lo vetaron.... y hasta salió retratao en un periódico que se llamaba Sucesos.... o algo así.... nunca lo volví a ver.

Conocí a LOS TUMAQUEÑOS, pues eran los acompa­ñantes de mi amigo Antonio Posada.

En el tiempo antiguo, la mayoría de músicos y cantantes to­mábamos mucho, pero en las grabaciones poco se acostumbra­ba; claro que si el cantante lo exigía, pues había que entrarlo.

Luis Carlos Jaramillo.... también tomaba mucho trago.

Yo sigo componiendo, pero últimamente no me han grabao; quien me dijo que le llevara música fue Darío Gómez, y se la voy a llevar.... pues tengo más de 100 letras inéditas"

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